sábado, 29 de diciembre de 2007

nebulosa: sistema reproductor de estrellas

pilar de polvo de la Nébula del Águila / astrofísica estelar

Las estrellas, nacen en una especie de útero, denominado "nebulosa" o "nube molecular". Estas nubes compuestas por gas y polvo (principalmente hidrógeno y carbono) que existen repartidas por todo el universo, poseen los componentes necesarios no solo para desarrollar una estrella (o cientos de miles), sino para desarrollar también masas planetarias. Dichas nubes interestelares son estructuras tremendamente estables gravitacionalmente; y permancen sin grandes modificaciones hasta que otra fuerza incide sobre ellas, diremos, cuando otra fuerza las fecunda.

Las estrellas se forman a partir de la contracción de las nubes nubes moleculares. Dicha contracción puede producirse por una inestabilidad gravitacional en la nube debida a una onda de choque procedente de una supernova cercana o a la presión de la radiación producida por otras estrellas en formación (boletín galileo).

Una nube molecular es "fecundada" cuando recibe energía tan poderosa como ella misma; entonces iniciará su contracción, fragmentación y aumento de temperatura; pero desde ese momento la nube permuta su caos en "fetos estelares", aburridamente llamados "protoestrellas"

explosión de una estrella/ geneciencia

A partir de la nube originaria, se crea un anillo que rodeará a esta futura estrella y que seguirá precipitando materia sobre ella de tal modo que al no poder ser absorbido todo el material que es atraído, una gran parte se escapará a través de la perpendicular de entrada al disco y formará lo que se vendrá a denominar chorros bipolares (materia que abandona la estrella en forma de eyecciones opuestas, una por cada polo de ahí su nombre, denominados objetos Herbig-Haro) que saldrán despedidos a velocidades superiores a los mil kilómetros por segundo.

El proceso que sigue al nacimiento de una estrella hasta que ésta alcanza su madurez es muy inestable la estrella todavía no dispone de sistema de compensación, no ha iniciado sus reacciones nucleares y todavía se está formando. Al mismo tiempo que continua la asimilación de materia atraída por la gravedad, la futura estrella va ganando temperatura hasta alcanzar los 9/10 millones de grados, en cuyo preciso momento comenzarán las reacciones nucleares, la estrella seguirá contrayéndose hasta que la presión y temperaturas internas sean lo suficientemente grandes para compensar el sistema y lograr así el estado de madurez (secuencia principal) mientras, las radiaciones y el viento de protones y electrones, expulsan a los elementos más ligeros del disco; Si hay suerte, estos elementos formarán un disco circunestelar que podría derivar en un sistema planetario, como ocurrió en el caso del Sol.

Una vez alcanzada la edad madura, la estrella se mantendrá estable por un periodo de tiempo, inversamente proporcional a su masa. Esto viene determinado por la cualidad física de compensación de presiones hacia el núcleo, de tal manera que cuanto mayor es la estrella, mayor es la cantidad de combustible a emplear para compensar la atracción gravitatoria y lógicamente, menor es la vida de ésta. El sol, es una enana amarilla del tipo G2 que tiene garantizada su existencia por un período de 10.000 millones de años; ha consumido 5.000 millones y por tanto le quedan otros cinco mil. Una enana marrón, necesitaría más de 100.000 millones de años para consumir todo su combustible, (muchísimo más tiempo que la edad del universo, que ronda los 12.000-15.000 millones de años) ya que su efímera masa, no necesita grandes gastos energéticos para compensar su atracción gravitatoria. Una estrella supergigante, emplearía (aproximadamente) del orden de entre 5-40 millones de años para terminar con todo su hidrógeno (un tiempo insignificante comparado con el que empleará el Sol) (contaminación lumínica)


protoestrella en la constelación de Cefeo/ geneciencia

Se dice que la lógica al interior de una nebulosa es la siguiente: primero se formarán algunas estrellas de gran masa, que inmediatamente producirán nuevas zonas de alta densidad a su alrededor al comprimir las regiones circundantes de la nube con su potente radiación ultravioleta y con sus intensos vientos estelares. Esto contribuye a formar nuevas estrellas, y más aún todavía, cuando las primeras estrellas calientes y de gran masa exploten como supernovas se producirán nuevas compresiones y la formación de nuevas estrellas se favorecerá. Como en un campo de flores.


datos sobre el medio interestelar

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